Un nuevo estudio sobre serpientes salvajes en el sureste de Estados Unidos ha revelado infecciones generalizadas por una enfermedad fúngica y parásitos pulmonares. Los investigadores descubrieron que muchas serpientes portan múltiples patógenos, siendo las serpientes de cascabel pigmeas las que enfrentan riesgos particularmente altos.
Los investigadores tomaron muestras de más de 500 serpientes de 29 especies en refugios de vida silvestre de Carolina del Sur y Florida, además de otros sitios en la región. El estudio, publicado en Frontiers in Veterinary Science, analizó siete patógenos y encontró que menos del 20 por ciento de las serpientes no mostraban signos de infección. Salmonella enterica apareció en el 63 por ciento de los animales, mientras que un parásito transmitido por garrapatas se detectó en el 53 por ciento.