Investigadores de la Universidad de Loma Linda han refutado la creencia generalizada de que las serpientes de cascabel jóvenes representan una amenaza mayor que los ejemplares adultos. Un nuevo estudio demuestra que las serpientes adultas suelen inyectar mucha más cantidad de veneno al morder.
La investigación, publicada la semana pasada en la revista Toxins, descubrió que las crías de serpiente de cascabel pueden controlar la liberación de veneno al igual que los adultos. Las serpientes adultas poseen e inyectan mayores cantidades de veneno, lo que provoca síntomas más graves en las víctimas.
William Hayes, profesor de biología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Loma Linda e investigador principal, señaló que este mito ha provocado conductas de riesgo basadas en información errónea, miedo injustificado entre las víctimas y una atención médica inadecuada. Subrayó que cualquier mordedura de serpiente de cascabel sigue siendo una emergencia médica que requiere atención inmediata y antídoto.
El estudio rastreó el origen de esta idea errónea al menos hasta 1967, propagándose en gran medida a través de informes imprecisos en los medios de comunicación y declaraciones de personas que no eran expertas. Una encuesta reveló que el 53 por ciento de los estudiantes del sur de California y el 73 por ciento del personal de emergencia y profesionales de la salud aún creen en esta afirmación.
Los investigadores destacaron que las serpientes de cascabel desempeñan un papel fundamental en los ecosistemas, aunque sus poblaciones han disminuido en muchas zonas de Estados Unidos. Asimismo, hicieron un llamado a mejorar la educación pública para corregir esta información falsa.