Investigadores del MIT han descubierto que los ratones jóvenes expuestos al carcinógeno NDMA desarrollan significativamente más daños en el ADN y cáncer que los ratones adultos, a pesar de recibir niveles de exposición iguales. El estudio destaca cómo la rápida división celular en los jóvenes amplifica los riesgos derivados de este compuesto químico, presente en agua contaminada, medicamentos y alimentos procesados. Los resultados instan a realizar cambios en las pruebas de seguridad para incluir a animales más jóvenes.
Un nuevo estudio del MIT demuestra que la NDMA, o N-nitrosodimetilamina, supone un mayor riesgo de cáncer para los niños en comparación con los adultos. En los experimentos, ratones jóvenes de tres semanas de vida bebieron agua con cinco partes por millón de NDMA durante dos semanas, igualando la exposición de adultos de seis meses. Los ratones jóvenes mostraron inicialmente aductos de ADN similares a los de los adultos, pero desarrollaron roturas de doble cadena, mutaciones y tumores hepáticos, mientras que los adultos evitaron en gran medida estos resultados, informaron los investigadores. Algunos ejemplares jóvenes también desarrollaron cáncer de pulmón y linfoma. Bevin Engelward, profesora de ingeniería biológica del MIT y autora principal del estudio, explicó: 'Los cambios estructurales iniciales en el ADN tuvieron consecuencias muy diferentes según la edad. Las roturas de doble cadena se observaron exclusivamente en los jóvenes'. La autora principal, Lindsay Volk, posdoctoranda del MIT, señaló que las pruebas toxicológicas estándar que utilizan ratones adultos pasan por alto las vulnerabilidades de los grupos más jóvenes debido a una división celular más lenta en los adultos. La rápida proliferación en los hígados juveniles transforma el daño en mutaciones antes de que se completen las reparaciones. El estudio guarda relación con la contaminación por NDMA ocurrida en el pasado en Wilmington, Massachusetts, donde los pozos contaminados por Olin Chemical fueron clausurados en 2003 tras detectarse 22 casos de cáncer infantil entre 1990 y 2000. Engelward solicitó cambios de paradigma en las pruebas de seguridad: 'Realmente esperamos que los grupos encargados de las pruebas de seguridad cambien su paradigma y comiencen a estudiar a animales jóvenes, de modo que podamos detectar posibles carcinógenos antes de que las personas estén expuestas a ellos'. La NDMA aparece en subproductos industriales, humo de cigarrillos, carnes procesadas y medicamentos como valsartán, ranitidina y metformina. El equipo, financiado en parte por los Institutos Nacionales de Ciencias de Salud Ambiental, publicó los resultados en Nature Communications.