La leyenda del Chelsea John Terry ha hablado abiertamente sobre sus graves problemas de salud mental tras fallar un penalti en la final de la UEFA Champions League 2008 contra el Manchester United. El exdefensor reveló pensamientos suicidas tras la derrota en la tanda de penaltis en el estadio Luzhniki de Moscú. Terry atribuye la intervención de sus compañeros a haberle ayudado a superar uno de los periodos más oscuros de su vida.
John Terry, de 45 años ahora, compartió su turbulencia emocional en el podcast de Reece Mennie, describiendo las secuelas inmediatas de la final de la UEFA Champions League 2008 como profundamente angustiosas. Durante el partido contra el Manchester United en el estadio Luzhniki de Moscú, Terry resbaló al intentar lo que podría haber sido el penalti decisivo, golpeando el poste y contribuyendo a la derrota del Chelsea en la tanda de penaltis.
Al regresar al hotel del equipo, Terry se encontró solo en la planta 25, abrumado por la incredulidad. “Recuerdo que después del partido todos volvimos al hotel. Estaba en la planta 25 en Moscú, mirando por la ventana y preguntándome: ‘¿Por qué? ¿Por qué?’” relató. “No digo que hubiera saltado, pero esos pensamientos pasan por la cabeza en momentos así.”
Pronto sus compañeros lo visitaron y lo sacaron de la habitación, un acto que Terry ahora ve como crucial. “Son esos momentos de ‘¿y si?’”, añadió. “Nunca se sabe.” El dolor se extendió a su regreso a la selección inglesa días después, donde enfrentarse a jugadores del Manchester United intensificó su arrepentimiento. Poco después, marcar contra Estados Unidos trajo sentimientos encontrados: “Recuerdo pensar: ‘¿Por qué no podía cambiar ese gol por ese penalti?’”
En la jubilación, sin la distracción de los partidos semanales, el recuerdo resurge con más intensidad. “Ahora estoy retirado y no tengo ese enfoque semanal ni la emoción de jugar ante los aficionados, me afecta más”, dijo Terry. “Todavía me despierto en mitad de la noche recordando que pasó. No creo que desaparezca por completo nunca.”
Terry encontró un cierre parcial en 2012 cuando el Chelsea ganó la Champions League en penaltis contra el Bayern Múnich. Aunque suspendido para la final por una roja en la semifinal contra el Barcelona, celebró con el equipo que levantó el trofeo.