El Ministerio de Exteriores de Corea del Norte declaró el domingo que está monitoreando de cerca la situación en Venezuela provocada por el 'acto despótico' de Washington, describiendo la operación militar como una prueba más de la 'naturaleza bandida y brutal' de EE.UU. Los analistas dicen que los eventos aumentarán la ansiedad de Kim Jong-un ante un destino similar para su régimen, reforzando su dependencia de las armas nucleares. El presidente chino Xi Jinping probablemente continuará apoyando a Kim para contrarrestar los esfuerzos de EE.UU. y sus aliados que socavan la influencia regional de China.
El 8 de enero de 2026, el Ministerio de Exteriores de Corea del Norte emitió un comunicado en el que afirma estar monitoreando de cerca la situación venezolana derivada del 'acto despótico' de Washington, calificando la operación militar como otro ejemplo de la 'naturaleza bandida y brutal' de EE.UU. La operación, descrita como un golpe de decapitación, llevó a la destitución de Nicolás Maduro. Ramón Pacheco Pardo, profesor de relaciones internacionales en King's College London, dijo que los eventos en Venezuela amplificarán la ansiedad del líder norcoreano Kim Jong-un ante la posibilidad de un resultado similar para su régimen. 'Aunque Corea del Norte es un objetivo más difícil, podría sucederle lo mismo a su gobierno', señaló Pacheco Pardo. 'Además, EE.UU. ha tenido planes para atacar Corea del Norte en el pasado, y Kim lo sabe'. Tanto Corea del Norte como Venezuela han soportado décadas de fricciones con EE.UU.: la primera por su programa de armas nucleares y la segunda por intereses petroleros en disputa y las acusaciones de narcoterrorismo del expresidente estadounidense Donald Trump. Los analistas sugieren que este incidente reforzará la determinación de Kim de mantener su arsenal nuclear como manta de seguridad. En cuanto a la postura de China, los expertos indican que el presidente Xi Jinping probablemente continuará apoyando a Kim si percibe que EE.UU. y sus aliados están minando la influencia regional de China. Las similitudes entre Pyongyang y Caracas subrayan las complejidades de las tensiones geopolíticas globales.