La escritora colombiana Laura Restrepo anunció que no asistirá al Hay Festival en protesta por la presencia de María Corina Machado, líder opositora venezolana galardonada con el Nobel de la Paz. Esta decisión ha generado reacciones divididas, con críticas hacia Restrepo por honrar sus convicciones. El columnista Luis Ángel Muñoz Zúñiga defiende su postura como valiente e impecable.
Laura Restrepo, reconocida novelista colombiana, decidió ausentarse del Hay Festival en Cartagena, un evento cultural importante, como forma de protesta contra la participación de María Corina Machado. Machado, líder de la oposición en Venezuela, fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz nueve años después de que Juan Manuel Santos recibiera el mismo honor por sus esfuerzos en los diálogos de paz en Colombia.
El columnista Luis Ángel Muñoz Zúñiga, en su opinión publicada en Occidente, destaca que las reacciones a esta designación y a la protesta de Restrepo son subjetivas. Mientras algunos aplauden a Machado, lanzan epítetos contra Restrepo por su ausencia, escandalizándose porque ella prioriza sus convicciones. Sin embargo, Muñoz Zúñiga señala que estos críticos guardaron silencio cuando un gobierno colombiano vetó a escritores para representar al país en una Feria Internacional del Libro.
El autor argumenta que es inaceptable usar este incidente para justificar intervenciones extranjeras que afecten la soberanía, recordando que el gobierno de Santos buscó la paz mediante diálogos internos sin pedir ayuda externa a costa de la independencia nacional. Insiste en que los problemas internos deben resolverse por vías democráticas y organismos internacionales legítimos, no mediante peticiones de intervención.
Muñoz Zúñiga elogia a Restrepo como sensata y criteriosa en su protesta, contrastándola con otros escritores que, por intereses políticos personales, se apartan de los principios que defienden en su literatura. Cita a la escritora chilena Isabel Allende, quien describió a Restrepo como 'una escritora impecable y una persona valiente'. Esta situación resalta las tensiones entre convicciones personales y eventos culturales en contextos políticos regionales.