En medio de las dificultades cotidianas en Cuba, como apagones, basura acumulada tras el huracán Melissa y enfermedades virales, el escritor de Las Tunas Carlos Esquivel Guerra ha ganado el Premio Franz Kafka de Novela con su obra 'Soy Leopoldo Ávila'. Esta noticia trae alegría y orgullo a un contexto de desafíos persistentes. La autora Lien Estrada celebra el logro pese a su propia enfermedad.
Cuba enfrenta múltiples problemas que complican la vida diaria. Desde el 29 de octubre, la basura dejada por el huracán Melissa permanece acumulada en las calles, sin que los servicios municipales intervengan a pesar de la cercanía de la Navidad. Los apagones persisten, con explicaciones oficiales que indican que no se resolverán pronto. Los precios de los alimentos son elevados, mientras que los salarios y pensiones apenas duran unos días al mes, generando temor en lugar de gratitud.
Además, circulan al menos seis virus, posiblemente más, que atacan sin descanso. Amigos mencionan síntomas que debilitan el cuerpo, convirtiendo las interacciones en preguntas sobre cómo ha tratado la enfermedad. Las condiciones en los hospitales son deplorables, lo que disuade a la gente de buscar atención médica.
En este escenario doloroso, surge una noticia alentadora: el poeta y novelista Carlos Esquivel Guerra, de Las Tunas, ha recibido el Premio Franz Kafka de Novela por 'Soy Leopoldo Ávila'. Estrada, quien sufre de lo que cree es chikungunya durante 21 días —con dolores en brazos, manos y dificultades para moverse—, expresa orgullo por este logro. 'Obviamente, incluso en medio de todas las terribles condiciones que vivimos, esta noticia no puede sino hacerme feliz', escribe. Aunque su salud le impide viajar para entrevistarlo, considera este reconocimiento una razón para celebrar y un estímulo de que, pese al caos, el talento cubano puede brillar y ser valorado internacionalmente.
Este premio resalta la resiliencia cultural en tiempos difíciles, recordando que el pueblo cubano merece tales momentos de esperanza.