Una furgoneta roja recorre polígonos industriales en Madrid para ofrecer apoyo a mujeres en situación de prostitución. Impulsada por el Centro de Atención Integral a Mujeres en situación de Prostitución (CEIMPRO), proporciona recursos preventivos y acceso a servicios psicológicos, legales y laborales. En 2025, ha atendido a más de mil mujeres en la región.
El Centro de Atención Integral a Mujeres en situación de Prostitución (CEIMPRO), inaugurado en abril de 2025 por la Comunidad de Madrid en Leganés, utiliza una unidad móvil para acercarse a mujeres en entornos vulnerables como polígonos, calles y clubes. Esta furgoneta roja, operada por cuatro conductoras en turnos que se extienden hasta la 1:30 de la madrugada, distribuye material preventivo como preservativos y informa sobre derechos y opciones laborales, incluyendo 16 profesiones disponibles en el centro.
La historia de Natalia, un nombre ficticio para una mujer colombiana de 25 años que llegó a España en 2023 huyendo de la violencia, ilustra el impacto del programa. Forzada a prostituirse por falta de recursos y documentación, contactó con el CEIMPRO tras un encuentro con la furgoneta. "La vida en la calle era dura. Natalia se sentía sola, estigmatizada y atrapada", explica María José Martín, coordinadora del centro.
El equipo de 16 profesionales ofrece atención personalizada en psicología, salud, mediación intercultural y asesoramiento legal y laboral, con el fin de promover la autonomía. Rocío Mora, directora de APRAMP, la entidad gestora, destaca que las visitas se realizan con cautela para evitar riesgos de los explotadores. En 2025, la unidad ha visitado 91 espacios, realizado 4.077 atenciones y abierto 211 expedientes para 1.117 mujeres.
Se estima que 20.500 mujeres ejercen la prostitución en Madrid, mayoritariamente migrantes de Colombia, Rumanía, Paraguay, España y Venezuela. "El factor de riesgo es ser mujer", enfatiza Mora. Un 40% inicia en la prostitución durante la minoría de edad, a menudo captadas vía redes sociales como OnlyFans. Las profesionales insisten en que ninguna usuaria describe su situación como elección libre: "El patrón Pretty Woman ha hecho mucho daño", afirma Raquel, psicóloga del centro.