Los benchmarks en los nuevos procesadores Intel Panther Lake muestran a Ubuntu Linux superando a Windows 11 en muchas tareas intensivas en cómputo. Las pruebas, realizadas por Phoronix, destacan las ventajas de Linux en áreas como la compilación y el rendimiento de memoria. Aunque Windows mantiene ventaja en algunos trabajos de IA y específicos de aplicaciones, los resultados subrayan la rivalidad continua de los SO en hardware moderno.
Los procesadores Intel Panther Lake, los últimos de su serie Core Ultra 200V, han llegado en medio de debates familiares sobre el rendimiento de los sistemas operativos. El fundador de Phoronix, Michael Larabel, probó el Intel Core Ultra X7 358H en un portátil MSI Prestige 14 Flip AI, comparando Microsoft Windows 11 Home —con actualizaciones de la semana de lanzamiento— con Ubuntu Linux en su estado de desarrollo, utilizando el kernel Linux 6.19 y los controladores gráficos Mesa 26.1-devel. El montaje de hardware incluía 16 núcleos, 32 GB de memoria LPDDR5-8533, un SSD NVMe de 1 TB y gráficos integrados Arc B390, ejecutándose en perfiles de potencia equilibrados para mayor equidad. En docenas de benchmarks, Linux demostró un rendimiento superior en cómputo de CPU, ancho de banda de memoria, operaciones criptográficas y E/S de sistema de archivos. Por ejemplo, las pruebas de compiladores con LLVM/Clang y compilaciones de kernel favorecieron a Ubuntu, a menudo con márgenes superiores al 20 % en tareas criptográficas con OpenSSL. Los benchmarks de memoria como RAMspeed y STREAM mostraron a Linux logrando un mayor rendimiento y menor latencia, beneficiándose de su programador optimizado y gestión de memoria para núcleos heterogéneos. Las pruebas de almacenamiento con ext4 y Btrfs superaron a NTFS en Windows en operaciones de lectura/escritura, relevante para desarrolladores que manejan grandes conjuntos de datos. Windows 11 se mantuvo firme en áreas selectas, como pruebas de motor JavaScript y algunos trabajos relacionados con juegos, gracias a optimizaciones nativas. El rendimiento gráfico fue mixto, con Linux superando en ciertos escenarios de cómputo OpenGL mediante controladores Mesa de código abierto. Para inferencia de IA, Linux fue más rápido en tareas basadas en CPU con ONNX Runtime y PyTorch, pero Windows se beneficia de un ecosistema NPU más maduro mediante OpenVINO de Intel y las funciones Copilot+ de Microsoft. Estos hallazgos, consistentes con pruebas previas de Intel y AMD, sugieren que el kernel modular de Linux destaca en nuevas arquitecturas, influyendo potencialmente en elecciones empresariales para estaciones de trabajo y computación en el borde. Las inversiones de Intel en soporte de código abierto parecen validadas, aunque las actualizaciones de Windows pueden reducir las brechas en el futuro.