Los principales grupos de moda de lujo están recurriendo al algodón cultivado y procesado en Europa para obtener un mayor control sobre sus cadenas de suministro. Este cambio se produce en medio de preocupaciones sobre la volatilidad global, los riesgos climáticos y los problemas de trazabilidad con los proveedores tradicionales.
Un grupo de granjas en Grecia, cerca del mar Jónico, ha atraído la atención de las casas de lujo europeas. Estas operaciones se encuentran cerca de una de las pocas hilanderías que quedan en la región y producen hilos que permanecen enteramente dentro del continente.
La ejecutiva de Kering, Rachel Kolbe Semhoun, afirmó que la compañía valora la trazabilidad y la transparencia que ofrecen las fuentes europeas. Señaló que algunas marcas de Kering ya utilizan algodón regenerativo procedente de Grecia y España. Otros grupos como LVMH y Armani están llevando a cabo proyectos similares en Grecia e Italia.
El algodón europeo representa solo el 2 por ciento de la producción mundial; Grecia produce alrededor de 280.000 toneladas y España 72.000 toneladas. Solo el 25 por ciento de este algodón se procesa localmente, mientras que el resto se envía a otros lugares.
Las prácticas regenerativas son fundamentales en estos esfuerzos. Los programas en Grecia han reducido el labrado en un 14 por ciento y han disminuido el uso de fertilizantes y pesticidas, mientras que los proyectos españoles prueban variedades de algodón que requieren menos agua. Los expertos afirman que se necesitarán inversiones a largo plazo y compromisos de la industria para ampliar la capacidad.