Un tribunal de Seúl condenó a cadena perpetua a Kim Dong-won, de 41 años, por asesinar a tres personas en una pizzería del distrito de Gwanak de la capital el pasado septiembre. Los homicidios surgieron de una disputa sobre los costos de reparación de la franquicia. Los fiscales habían solicitado la pena de muerte, pero el tribunal optó por cadena perpetua citando la gravedad del crimen.
En septiembre de 2025, un horrendo incidente tuvo lugar en una tienda de una franquicia de pizza en el distrito de Gwanak de Seúl, en el suroeste de la ciudad. Kim Dong-won, un operador de 41 años de la tienda, se enfureció al enterarse de que tenía que cubrir los costos de reparación y apuñaló mortalmente a un empleado de la compañía franquiciada, a un contratista de interiores y a la hija del contratista. El 5 de febrero de 2026, el Tribunal de Distrito Central de Seúl sentenció a Kim a cadena perpetua. En su fallo, el tribunal señaló: «Las víctimas debieron sentir un considerable dolor y miedo en el momento del crimen y el acusado no ha sido perdonado por sus familias». Agregó: «El resultado de este caso es muy grave y existe la necesidad de responsabilizar estrictamente al acusado». Los fiscales habían exigido inicialmente la pena de muerte, pero el tribunal impuso cadena perpetua en su lugar. El caso resalta cómo las disputas en operaciones de franquicias pueden escalar a violencia mortal, atrayendo la atención pública. Las familias de las víctimas siguen sin perdonar. (Conteo de palabras: 142)