El ministro del Interior ha elevado la más enérgica queja a la presidenta del CGPJ tras el auto del juez Juan Carlos Peinado, que envía a juicio a Begoña Gómez y retira su pasaporte argumentando que sus escoltas podrían facilitar una fuga.
El juez Peinado ha acordado este sábado sentar en el banquillo a Begoña Gómez por los delitos de tráfico de influencias, corrupción en los negocios, apropiación indebida y malversación. En el auto también impone medidas cautelares como la retirada del pasaporte, la prohibición de salir de España y comparecencias quincenales en el juzgado de Plaza de Castilla.
Peinado justifica las medidas en el riesgo de fuga y señala que los agentes de escolta podrían colaborar en ella, bien por iniciativa propia o siguiendo órdenes de superiores. Esta afirmación ha provocado reacciones inmediatas de los sindicatos policiales, que la califican de barbaridad y exigen rectificación.
El ministro Fernando Grande-Marlaska ha remitido un escrito a Isabel Perelló, presidenta del CGPJ, en el que califica las palabras del juez de grave cuestionamiento a la profesionalidad de las fuerzas de seguridad. Moncloa y el PSOE han denunciado persecución política y han anunciado que Gómez recurrirá las medidas cautelares.