La defensa de Begoña Gómez ha remitido al juez Juan Carlos Peinado un informe pericial que compara las actividades de su asesora con las de las esposas de presidentes anteriores. El documento, elaborado por el catedrático Julio Víctor González, argumenta que no existe regulación específica y que es una práctica habitual desde 1977.
La defensa de Begoña Gómez, esposa del presidente Pedro Sánchez, presentó ante el juez Juan Carlos Peinado un informe pericial firmado por el catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Complutense de Madrid, Julio Víctor González. El documento defiende que no hay regulación jurídica para las actividades de las parejas de los presidentes del Gobierno ni para sus asesoras, y compara casos desde Adolfo Suárez hasta Sánchez.
El informe detalla ejemplos históricos. Ana Botella, esposa de José María Aznar, contó con al menos dos asesoras, Cristina Alonso y María Ángeles Manzano, que ayudaron en la boda de su hija y en viajes o desfiles privados. Sonsoles Espinosa, mujer de José Luis Rodríguez Zapatero, tuvo apoyo de María Emma Celia Muñoz y Ana María Pérez Santamaría en conciertos privados. Elvira Fernández, esposa de Mariano Rajoy, dispuso de tres asistentes más dos para el cuidado de su padre, lo que generó controversia.
Carmen Romero, esposa de Felipe González, equilibró su rol docente y político con un equipo de dos personas. El peritaje concluye que estas prácticas forman una 'costumbre' válida como fuente de Derecho según el artículo 1.1 del Código Civil, y que los asistentes de 'extrema confianza' apoyan actividades institucionales, privadas y profesionales sin frontera clara entre lo público y lo privado.
Begoña Gómez está imputada por tráfico de influencias, corrupción en los negocios, apropiación indebida y malversación, en parte por el uso de una trabajadora de La Moncloa para su cátedra en la Complutense. El informe busca desmontar la acusación de malversación argumentando normalidad histórica.