La fiscal general de Massachusetts, Andrea Joy Campbell, ha presentado una demanda contra Bitcoin Depot, acusando al operador de quioscos de criptomonedas de facilitar estafas que han costado millones a los residentes. La acción se centra en el papel de la empresa en fraudes con cajeros bitcoin en medio de pérdidas crecientes en el estado. Campbell busca órdenes judiciales para mejores protecciones y reembolsos a las víctimas.
Massachusetts registró al menos 77 millones de dólares en pérdidas por estafas con cajeros automáticos de bitcoin el año pasado, lo que llevó a la fiscal general Andrea Joy Campbell a demandar a Bitcoin Depot Inc. y su brazo operativo. La demanda, presentada recientemente, alega que los quioscos de la empresa facilitaron el fraude al cobrar de más a los usuarios y descuidar las salvaguardas, contribuyendo a más de 10 millones de dólares en daños directos relacionados con estafas a residentes del estado. Este movimiento legal sigue a informes de investigación que destacan el problema, incluido el caso de Janice Peltz, de 86 años. Fue engañada por un estafador que se hizo pasar por su banco para depositar 18.000 dólares mediante un cajero automático de bitcoin. Tras meses de esfuerzo por parte de su hermano, Peltz obtuvo un reembolso completo de Bitcoin Depot, pero tales resultados son raros. La empresa a menudo niega los reembolsos pese a cobrar comisiones de hasta el 30 % por transacción, según la demanda. La denuncia de Campbell exige restricciones a las grandes transacciones sin medidas antifraude mejoradas y reembolsos completos para las víctimas de estafas. «Los consumidores de Massachusetts merecen sentirse seguros al manejar su dinero ganado con esfuerzo, sin importar la tecnología involucrada», declaró, criticando a la firma por priorizar las ganancias sobre la protección. Mientras tanto, un proyecto de ley propuesto para limitar las comisiones, restringir las transacciones diarias y obligar a los operadores de quioscos cripto a reembolsar ha estado estancado en la legislatura estatal durante casi un año. Recientemente avanzó por el comité de finanzas, pero espera aprobación más amplia, a diferencia de normas más estrictas ya vigentes en el vecino Maine. Bitcoin Depot rechazó las acusaciones en un comunicado, afirmando que emplea salvaguardas contra el mal uso y no facilita estafas. La empresa planea revisar la denuncia mientras resalta su compromiso con la seguridad del cliente y el acceso a las criptomonedas.