México y Estados Unidos anunciaron un acuerdo para la entrega de agua del Río Bravo, resolviendo tensiones derivadas de una sequía en el norte mexicano. El pacto, enmarcado en el Tratado de Aguas de 1944, compromete a México a suministrar un mínimo anual de agua, tras una llamada entre las presidentas Claudia Sheinbaum y Donald Trump. El embajador estadounidense Ronald Johnson celebró el convenio como muestra de cooperación bilateral.
El acuerdo entre México y Estados Unidos sobre la entrega de agua del Río Bravo fue anunciado recientemente, tras meses de reclamos desde Washington por el déficit acumulado debido a una sequía extrema en el norte de México. Según el Departamento de Estado de EU, México se compromete a entregar un mínimo de 350 mil acres-pie de agua (equivalente a 431.7 millones de metros cúbicos) por año durante el ciclo actual de cinco años, brindando estabilidad a productores agrícolas y comunidades rurales en el Valle del Bajo Río Grande.
El pacto surge después de una conversación telefónica entre la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum y el presidente estadounidense Donald Trump, en la que reafirmaron su compromiso para resolver desafíos en la gestión del agua. Además, México presentará un plan detallado para saldar la deuda pendiente del ciclo anterior, que supera los 986.4 millones de metros cúbicos. Ambos gobiernos acordaron reunirse mensualmente para garantizar entregas puntuales y prevenir futuros déficits.
El embajador de EU en México, Ronald Johnson, declaró que este acuerdo 'demuestra que la cooperación entre los liderazgos de ambos lados de la frontera está generando resultados' y muestra 'el compromiso a largo plazo de ambas naciones'. El Tratado de Aguas de 1944 establece que México debe suministrar 2,185 millones de metros cúbicos del Río Bravo en ciclos quinquenales, a cambio de 1,850 millones de metros cúbicos del Río Colorado de EU.
En diciembre pasado, Trump amenazó con imponer un arancel del 5% a México por el incumplimiento, lo que intensificó las tensiones. Este convenio técnico busca gestionar el agua en un contexto de sequía, promoviendo soluciones duraderas para las comunidades fronterizas.