El Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) anticipa un máximo histórico de hasta 54 mil megawatts en demanda eléctrica durante los meses más calurosos, de mayo a finales del verano, pero con reservas suficientes para evitar interrupciones. Octavio Mota Palomino, director del CENACE, describió el verano como 'apretado, pero sin déficit'. Las autoridades implementaron medidas preventivas ante posibles olas de calor.
Octavio Mota Palomino, director general del CENACE, hizo estas declaraciones durante la “Feria de energía e innovación para la transformación y el bienestar”, organizada por la Secretaría de Energía (SENER). “Realmente estamos esperando un verano apretado, pero sin déficit”, afirmó. El principal riesgo radica en la confiabilidad del suministro de gas natural, especialmente en el sureste del país.
Para contrarrestar estos desafíos, el CENACE ejecutó un programa de mantenimiento anticipado de noviembre a marzo, asegurando la disponibilidad de centrales eléctricas. En la península de Yucatán, se reforzará el suministro con 150 megawatts de generación de emergencia de plantas portátiles de la Comisión Federal de Electricidad. “Ya estamos prevenidos para las eventuales ondas de calor, esperamos pasar sin sobresaltos”, señaló Mota Palomino.
El récord previo de demanda se registró el 21 de junio de 2023, con un aumento del 10% respecto al año anterior. La generación distribuida ha ayudado a contener el crecimiento aparente en horas pico. Antonio Rojas Nieto, subsecretario de electricidad de la SENER, indicó que en el peor caso el margen de reserva operativa será del 7%, por encima del 6% requerido por el código de red.
Rojas Nieto destacó limitaciones estructurales, como la brecha entre 92 mil megawatts de capacidad instalada y la demanda máxima de 55 mil. Subrayó la necesidad de fortalecer redes de transmisión y ampliar generación firme estatal mediante ciclos combinados para garantizar confiabilidad.