La recaudación tributaria en México alcanzó 1 billón 21.8 mil millones de pesos en el primer bimestre de 2026, un aumento del 2.6% real respecto a 2025 y por encima de lo programado. Sin embargo, la inversión física se desplomó 44.9%, la mayor caída en 36 años. La Secretaría de Hacienda reportó estos datos en su informe reciente.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) informó que los ingresos tributarios del primer bimestre de 2026 sumaron 1 billón 21.8 mil millones de pesos, con un crecimiento real del 2.6% anual y un exceso de 24.2 mil millones sobre lo presupuestado. Este resultado se atribuye a acciones contra el contrabando y el uso de herramientas digitales en fiscalización, según el reporte.
El ISR creció 4.9% real y superó la meta en 33.1 mil millones, mientras el IEPS aumentó 14.2%, impulsado por gasolinas y diésel (+16.6%) y otros como tabaco y bebidas azucaradas (+11.3%). En contraste, el IVA cayó 8.8% real, por debajo de lo previsto en 9.1 mil millones, afectado por la apreciación del peso mexicano de alrededor del 14%.
El gasto neto total alcanzó 1 billón 519.2 mil millones de pesos, un 2.5% más que en 2025, pero con un subejercicio de 219.7 mil millones. El gasto programable se redujo 0.1% real y quedó 210.8 mil millones por debajo de lo planeado.
La inversión física, clave para la infraestructura, registró solo 87.1 mil millones de pesos, un 44.9% menos en términos reales que el año previo —la caída más pronunciada desde 1990—. En febrero solo invirtió 53.8% menos, con descensos del 75.3% en energético y 65.7% en comunicaciones y transportes. Pemex vio su inversión caer 78% a 21 mil millones.