El Defensor del Pueblo, Jesus Crispin Remulla, conmemoró el 38.º aniversario de su oficina recordando a los filipinos que aún existe esperanza en Filipinas a pesar de las crisis actuales.
La celebración incluyó una misa oficiada por el padre Flaviano Villanueva, quien describió al Defensor del Pueblo como una conciencia firme del país. Afirmó que la oficina debe preservar la valentía moral dentro de la gobernanza y no limitarse únicamente a investigar irregularidades. Remulla señaló que trabajar en la Oficina del Defensor del Pueblo requiere valentía moral, integridad y determinación para erradicar la corrupción y hacer lo correcto y justo. El ex Defensor del Pueblo adjunto general, Melchor Carandang, asistió al evento. La Tercera Sala de la Corte Suprema había anulado anteriormente la destitución de Carandang bajo la administración de Duterte y revocó un fallo de 2018 que lo declaraba responsable por divulgar presuntas transacciones bancarias del expresidente Rodrigo Duterte.