Investigadores de la Universidad de Pekín han descubierto funciones de onda con forma de narval que atrapan la luz a escalas mucho más pequeñas de lo que era posible anteriormente utilizando solo materiales dieléctricos. El avance, detallado en un artículo de 2025, evita las pérdidas de energía comunes en los enfoques basados en metales, abriendo camino a dispositivos fotónicos más eficientes y a técnicas de imagen avanzadas.
Un equipo de físicos dirigido por Ren-Min Ma desarrolló la ecuación de dispersión singular para permitir un confinamiento extremo de la luz sin necesidad de metales. En los experimentos, crearon un resonador dieléctrico singular tridimensional que alcanzó un volumen de modo de 5 × 10-7 λ3. El escaneo de campo cercano confirmó la mejora de la ley de potencia predicha cerca de la singularidad y la caída exponencial a distancias mayores, coincidiendo tanto con la teoría como con las simulaciones.