Científicos de la Universidad de Brown y la Universidad de Michigan han creado y estabilizado una fase cristalina previamente teórica mediante el ensamblaje de nanopartículas de plata personalizadas. El avance, publicado en Science, revela detalles de las transformaciones de los cristales metálicos y muestra propiedades ópticas cuánticas a temperatura ambiente.
El equipo organizó partículas de plata con forma de octaedro truncado, denominadas mecons, en superredes que coinciden con las estructuras intermedias predichas por la trayectoria de Nishiyama-Wassermann. Estas estructuras se forman durante los cambios entre las disposiciones cúbica centrada en las caras y cúbica centrada en el cuerpo en metales como el hierro. Las nanopartículas fueron recubiertas con cadenas moleculares que ayudaron a fijar las formas de transición en su lugar, permitiendo su observación directa por primera vez.