Un grupo de investigadores ha hallado una forma de alterar la dirección del flujo de energía en la turbulencia, desafiando una teoría establecida en 1941. El trabajo, realizado en la Universidad de Pittsburgh junto a colaboradores italianos, fue publicado en Science Advances en 2025.
El estudio demuestra que la energía en los flujos turbulentos no siempre sigue la trayectoria largamente predicha de escalas mayores a menores en entornos tridimensionales. Dirigido por el profesor adjunto Lei Fang, el equipo demostró que la geometría tensorial puede redirigir este flujo en cualquier dirección. Los experimentos utilizaron una capa delgada de agua impulsada por fuerzas electromagnéticas, con partículas trazadoras para seguir el movimiento. Los resultados coincidieron con las simulaciones y confirmaron que la alineación de las fuerzas puede cambiar la transferencia de energía. Entre las posibles aplicaciones se incluyen una mejor dispersión de contaminantes costeros y una mejor mezcla en dispositivos médicos microfluídicos. El marco de trabajo también podría ayudar a los modelos climáticos al tener en cuenta los cambios en los flujos de energía oceánicos y atmosféricos.