Un nuevo análisis de la Universidad Queen Mary de Londres propone que las constantes físicas del universo ocupan un rango estrecho que permite que los líquidos fluyan adecuadamente dentro de las células vivas.
Investigadores dirigidos por el físico Kostya Trachenko sostienen que incluso cambios pequeños en valores como la constante de Planck o la carga del electrón alterarían la viscosidad lo suficiente como para interrumpir el transporte de nutrientes, el plegamiento de proteínas y otros procesos celulares necesarios para la vida.