Los residentes abarrotaron una asamblea pública virtual para expresar su firme oposición a la rápida expansión de los centros de datos en Pensilvania. Los oradores culparon a estos proyectos del aumento en los costos de electricidad, el elevado consumo de agua y los problemas de ruido, al tiempo que criticaron al gobernador Josh Shapiro por apoyar a la industria.
Más de 20 personas intervinieron durante el foro de dos horas celebrado la noche del miércoles, que contó con cerca de 225 espectadores. Los participantes destacaron su preocupación por la transparencia y la falta de participación pública en proyectos que, según afirman, industrializan las zonas rurales sin las salvaguardas adecuadas.