En 2025, estallaron protestas masivas a nivel nacional contra un escándalo de corrupción masivo que involucraba fondos para control de inundaciones e infraestructuras. Decenas de figuras políticas y empresariales, incluidos legisladores de alto nivel, enfrentaron cargos penales. El escándalo ha generado dudas sobre la gobernanza y la trayectoria económica del país.
En 2025, Filipinas lidiaba con un gran escándalo de corrupción centrado en fondos para control de inundaciones e infraestructuras, lo que desató protestas masivas a nivel nacional, una de las mayores movilizaciones cívicas en años recientes. Se presentaron cargos penales contra decenas de figuras políticas y empresariales, incluidos legisladores de alto nivel, lo que resalta la profundidad del escándalo y una búsqueda de responsabilidad algo desigual.
El Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional otorgó a Filipinas una puntuación de 33 sobre 100, situándola en el puesto 114 de 180 países: una ligera mejora, pero aún por debajo de las medias regionales. Encuestas del Observatorio Filipino de la Democracia muestran una creciente preocupación pública por la corrupción, la desinformación y el descompromiso cívico.
Económicamente, el PIB real creció un 5.5% interanual en el segundo trimestre, aunque las previsiones anuales se situaron en 5.2-5.3%, por debajo del objetivo oficial del 5.5-6.5%. El producto nacional bruto alcanzó más de 6,68 billones de pesos filipinos en el tercer trimestre. La inflación se moderó a alrededor del 1,5% a finales de 2025, por debajo del objetivo del 2-4% del Bangko Sentral ng Pilipinas, lo que deja margen para recortes en las tasas de política.
Este escándalo es una bandera roja para los inversores, subrayando reformas de gobernanza que avanzan más en retórica que en ejecución. De cara a 2026, se necesita una mayor rendición de cuentas para mantener la confianza de los inversores y promover un crecimiento inclusivo. Las protestas y cargos recuerdan que la resiliencia económica por sí sola no basta; son esenciales reformas decisivas.