En 2025, la ira pública por la corrupción estalló en días de protestas en varias partes de Filipinas. Al menos una facción de la oposición pidió la dimisión del presidente Ferdinand Marcos Jr. y de la vicepresidenta Sara Duterte. Sin embargo, no todos los críticos del gobierno están dispuestos a repetir esa demanda.
En 2025, estallaron protestas callejeras contra la corrupción en varias partes de Filipinas, reflejando la creciente frustración pública con el gobierno. Los informes indican que estas manifestaciones surgieron de una ira latente por cuestiones relacionadas con la corrupción, lo que llevó a acciones de protesta repetidas.
Una facción de la oposición llamó explícitamente a la dimisión del presidente Ferdinand Marcos Jr. y de la vicepresidenta Sara Duterte, señalando una profunda discordia con el gobierno. Sin embargo, no todos los críticos del gobierno apoyan esa medida, lo que pone de relieve las divisiones en las filas de la oposición.
En medio de las protestas, surgieron preguntas sobre si la oposición fragmentada podría unirse para evitar un posible regreso de los Duterte en 2028. Según el reportero de Rappler Dwight de Leon, estos eventos forman parte de tensiones políticas más amplias en el país, lo que plantea desafíos para alinear a los críticos contra el gobierno.
Las protestas subrayaron la necesidad de unidad de cara a las elecciones de 2028, pero la fragmentación sigue siendo un obstáculo para una oposición efectiva.