Papa León XIV vincula los temores europeos al islam con el sentimiento antiinmigración

Verificado por hechos

El papa León XIV ha instado a los cristianos de Europa y Norteamérica a superar los temores al islam, argumentando que tales ansiedades suelen ser avivadas por activistas antimigrantes. Al hablar con reporteros al final de un viaje a Turquía y Líbano, destacó sus reuniones con líderes musulmanes y elogió a Líbano como ejemplo de convivencia entre cristianos y musulmanes tras años de conflicto.

Durante una conferencia de prensa con reporteros en el avión de regreso de una visita de seis días a Turquía y Líbano, el papa León XIV abordó las preocupaciones de algunos católicos europeos que ven al islam como una amenaza para el cristianismo. Preguntado si tales temores estaban justificados, respondió que a menudo están ligados a la hostilidad hacia los inmigrantes y llamó a una mayor apertura hacia personas de diferentes orígenes.

“Todas las conversaciones que tuve durante mi estancia tanto en Turquía como en Líbano, incluidas las muchas con musulmanes, se centraron precisamente en el tema de la paz y el respeto a las personas de diferentes religiones”, dijo el papa León, reconociendo que las relaciones entre credos no siempre han sido pacíficas. “Sé que, de hecho, no siempre ha sido así”, añadió.

Volviéndose hacia Europa y Estados Unidos, observó que las ansiedades sobre el islam son frecuentemente avivadas por actores políticos que se oponen a la migración. “Sé que en Europa hay muchas veces temores presentes, pero con frecuencia generados por personas que están en contra de la inmigración e intentan mantener fuera a personas que pueden ser de otro país, otra religión, otra raza”, dijo a los reporteros, según múltiples informes noticiosos. Dijo que uno de los objetivos de su viaje era “llamar la atención del mundo sobre la posibilidad de que el diálogo y la amistad entre musulmanes y cristianos sea posible”, instando a las sociedades a “ser un poco menos temerosas y buscar formas de promover un diálogo auténtico y respeto”.

El papa señaló la experiencia de Líbano como sociedad multifé como refuerzo de su mensaje. Antes ampliamente vista como un país relativamente próspero y vibrante en la década de 1960, Líbano se convirtió después en el escenario de una devastadora guerra civil intensificada por la presencia y actividades de grupos armados palestinos, incluidas facciones de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). La OLP fue fundada en 1964 en Jerusalén Este, entonces bajo control jordano, y posteriormente reclutó refugiados palestinos en Líbano, los entrenó y armó, y lanzó ataques a través de la frontera hacia Israel, provocando represalias israelíes.

Analistas de la Fundación para la Defensa de las Democracias han señalado que el establishment cristiano de Líbano consideraba a las milicias palestinas como una amenaza para el Estado y se alineaba generalmente con potencias occidentales y el capitalismo global, formando lo que se conoció como la Derecha Cristiana. Muchos musulmanes libaneses, en contraste, apoyaron la causa palestina y forjaron lazos con movimientos y gobiernos izquierdistas en el extranjero, formando la Izquierda liderada por musulmanes. A lo largo del conflicto, que terminó formalmente en 1990 con el Acuerdo de Taif, las fuerzas musulmanas e izquierdistas ganaron la ventaja sobre sus rivales cristianos de derecha, remodelando el equilibrio político del país.

A pesar de esta historia de derramamiento de sangre y desplazamiento, el papa León elogió a Líbano como ejemplo de cooperación interreligiosa. “Creo que una de las grandes lecciones que Líbano puede enseñar al mundo es precisamente mostrar una tierra donde el islam y el cristianismo están ambos presentes y son respetados y que hay posibilidad de vivir juntos, de ser amigos”, dijo. Citó historias que oyó durante su viaje de cristianos y musulmanes ayudándose mutuamente después de que sus pueblos fueran destruidos, diciendo que tales ejemplos muestran cómo las comunidades pueden unirse y reconstruirse. Esas experiencias, argumentó, deberían ser instructivas para Europa y Norteamérica, donde apeló por “diálogo auténtico y respeto” entre comunidades religiosas.

Su postura contrasta con las opiniones del cardenal Raymond Leo Burke, un prelado estadounidense conservador y autor del libro Hope for the World: To Unite All Things in Christ. En esa obra, Burke escribe que “si realmente entiendes el islam, entiendes que la Iglesia realmente debería temerle”, y argumenta que el islam, tal como lo interpreta, aspira a la dominación política así como religiosa. Burke ha repetido esa evaluación en entrevistas sobre el libro, subrayando una marcada diferencia de tono con el énfasis del papa León en el compromiso y la convivencia.

Qué dice la gente

Las discusiones en X sobre las declaraciones del papa León XIV vinculando los temores europeos al islam con el activismo antiinmigración revelan sentimientos divididos. Los críticos, incluidos comentaristas conservadores, descartan las opiniones del papa como ingenuas, citando la yihad histórica, la violencia islamista y el declive de Líbano bajo Hezbolá como contraejemplos. Los partidarios e informes neutrales elogian el énfasis en el diálogo, la convivencia y el modelo interreligioso de Líbano como alineado con los valores cristianos. Publicaciones de alto engagement destacan el rechazo de círculos MAGA y llamadas a priorizar la seguridad sobre fronteras abiertas.

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