El Real Madrid superó al Maccabi Tel Aviv por 98-86 en un Movistar Arena vacío, su tercera victoria consecutiva en la Euroliga. El partido se jugó a puerta cerrada por orden de la Delegación del Gobierno ante protestas contra Israel. Campazzo y Tavares lideraron la remontada blanca tras un inicio complicado.
El Real Madrid sumó una victoria clave en la Euroliga al imponerse al Maccabi Tel Aviv por 98-86, en un encuentro disputado el 8 de enero de 2026 en el Movistar Arena sin público. Esta medida, impuesta por la Delegación del Gobierno por razones de seguridad relacionadas con protestas contra Israel, es habitual en España cuando equipos locales reciben a conjuntos israelíes, pero no en otros países, lo que genera desventaja para los cuatro representantes españoles.
El partido revivió ecos de la pandemia, con gradas vacías y el eco de los chillidos de las zapatillas resonando en el silencio. El equipo de Sergio Scariolo arrancó con vaivenes, encajando 47 puntos en la primera parte y llegando a estar ocho abajo ante un Maccabi que venía de una derrota clara en Barcelona y jugaba sin el lesionado Lonnie Walker. Un triple de Andrés Feliz y otro de Okeke permitieron a los blancos llegar al descanso con una ventaja mínima.
En la segunda mitad, el Madrid dio un paso adelante defensivo, con Edy Tavares dominante en la pintura. Facundo Campazzo aceleró el ritmo con un parcial de 15-2 que despegó al equipo, mientras Mario Hezonja anotó 16 puntos y el propio Campazzo sumó 15. Scariolo, audible en las broncas por la falta de intensidad inicial, celebró después el triunfo: «Ha sido un partido trampa. Hasta que no nos hemos acostumbrado al ambiente, se ha dado alguna situación surrealista».
Esta victoria, la séptima en los últimos diez partidos de Euroliga, coloca al Real Madrid a un triunfo del liderato. Sus próximos tres encuentros son en casa, incluido el viernes contra el Barcelona, en un momento clave antes de la Copa del Rey en febrero.