Un nuevo estudio ha encontrado microplásticos incrustados en el tejido óseo humano, lo que podría contribuir a la osteoporosis al alterar la salud ósea. Los investigadores detectaron estas partículas en todas las muestras examinadas de individuos de mediana edad. Los hallazgos destacan las crecientes preocupaciones sobre los efectos de la contaminación plástica en el cuerpo humano.
En un estudio publicado el 11 de septiembre de 2024 en la revista Nano Today, los científicos informaron sobre el descubrimiento de microplásticos en huesos humanos por primera vez. La investigación, liderada por Isabella Wagner y colegas de un equipo internacional, analizó 40 muestras de hueso recolectadas de individuos de 30 a 60 años que se habían sometido a cirugía ortopédica. Cada muestra contenía microplásticos, con concentraciones que variaban de 0.3 a 1.8 partículas por gramo de tejido óseo.
Las partículas identificadas incluían polietileno (PE), poliestireno (PS) y cloruro de polivinilo (PVC), plásticos comunes utilizados en envases, botellas y materiales de construcción. "Nos sorprendió encontrar microplásticos no solo en la médula ósea, sino también integrados en la estructura ósea misma", dijo Wagner en un comunicado. El equipo utilizó técnicas avanzadas como la microscopía electrónica de barrido y la cromatografía de gases-espectrometría de masas para confirmar la presencia y composición de estos contaminantes.
El contexto sobre los microplásticos muestra que son fragmentos diminutos de menos de 5 milímetros de tamaño, originados en la descomposición de plásticos más grandes en el medio ambiente. Los humanos los ingieren o inhalan a través de la comida, el agua y el aire, lo que lleva a su acumulación en los órganos. Estudios previos han detectado microplásticos en la sangre humana, los pulmones y las placentas, pero este es el primero en documentarlos en los huesos.
Las implicaciones para la salud ósea son preocupantes. Los investigadores sugieren que los microplásticos pueden interferir en la remodelación ósea, el proceso en el que el tejido óseo viejo se descompone y se reemplaza con nuevo. Esta disrupción podría acelerar la pérdida ósea, un factor clave en la osteoporosis, que afecta a más de 200 millones de personas en todo el mundo y aumenta el riesgo de fracturas, especialmente en adultos mayores. "Si los microplásticos están alterando la densidad ósea a nivel celular, podría explicar el aumento de las tasas de osteoporosis en poblaciones más jóvenes", señaló la coautora Dra. Elena Rossi.
Aunque el estudio establece una correlación, la causalidad sigue sin demostrarse. Las muestras provenían de una región específica, y los efectos de la exposición a largo plazo requieren más investigación. Los expertos llaman a reducir el uso de plásticos y a realizar más investigaciones sobre la bioacumulación. Los grupos ambientalistas han elogiado los hallazgos como una llamada de atención, instando a los responsables políticos a abordar la contaminación plástica de manera más agresiva.
Este descubrimiento se suma a la creciente evidencia del impacto generalizado de los microplásticos en la salud humana, subrayando la necesidad de una acción global contra los desechos plásticos.