El Ministerio de Defensa de Rusia anunció este 30 de diciembre la entrada en servicio activo del sistema de misiles Oreshnik en Bielorrusia, capaz de portar armas nucleares. Esta activación ocurre en medio de tensiones en las conversaciones de paz entre Rusia y Ucrania. El presidente Vladimir Putin ha destacado su velocidad y potencia, advirtiendo a Occidente sobre su uso potencial.
El sistema de misiles Oreshnik, un misil balístico de alcance intermedio con capacidad para ojivas nucleares, ha sido puesto en servicio activo en Bielorrusia, según informó el Ministerio de Defensa de Rusia el 30 de diciembre. Un video publicado muestra vehículos de combate del sistema móvil cruzando un bosque durante un entrenamiento. Esta noticia sigue a la declaración del presidente bielorruso Alexander Lukashenko a principios de mes, quien confirmó la llegada del Oreshnik al país.
Vladimir Putin había anticipado a inicios de diciembre que el sistema entraría en operación este mes, durante una reunión con altos mandos militares. Lo hizo en el contexto de advertencias a Kiev y sus aliados occidentales, exigiendo avances en las negociaciones de paz con Ucrania si no se aceptan las demandas del Kremlin.
El anuncio coincide con un momento clave en las conversaciones de paz. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunió con Volodímir Zelenski el 28 de diciembre en Mar-a-Lago y afirmó que ambas partes están “más cerca que nunca” de un acuerdo. Sin embargo, persisten desacuerdos sobre la retirada de fuerzas y el futuro de la central nuclear de Zaporiyia, ocupada por Rusia y una de las más grandes del mundo.
Rusia probó por primera vez el Oreshnik con ojivas convencionales en noviembre de 2024 contra una fábrica ucraniana. Putin elogió sus múltiples ojivas, que viajan a velocidades de hasta Mach 10 y son imposibles de interceptar, comparándolas en devastación con un ataque nuclear. El misil tiene un alcance de hasta 5.000 kilómetros; según la prensa estatal rusa, tardaría 11 minutos en llegar a una base aérea en Polonia y 17 a la sede de la OTAN en Bruselas.
Bielorrusia, aliada de Rusia, ya alberga docenas de armas nucleares tácticas rusas, usadas como base para la invasión de Ucrania en 2022. Bajo un pacto de diciembre de 2024, Rusia controla los Oreshnik, pero permite a Minsk seleccionar objetivos cercanos, permitiendo cargas más pesadas. Esto se alinea con la doctrina nuclear revisada de Rusia en 2024, que considera ataques convencionales respaldados por potencias nucleares como amenazas conjuntas, bajando el umbral para el uso nuclear.