Funcionarios rusos han emitido una amenaza de bloquear el acceso a todos los servicios de Google en todo el país. Esta acción se presenta como una 'presión suave' dirigida a empresas tecnológicas de EE.UU. Forma parte de una represión más amplia en curso contra la tecnología extranjera.
El anuncio de las autoridades rusas indica tensiones crecientes con las principales empresas tecnológicas de EE.UU. Los funcionarios han advertido explícitamente que todos los servicios de Google, incluidos los de búsqueda, correo electrónico y herramientas de mapas, podrían enfrentar bloqueos a nivel nacional. Esta medida se caracteriza como una 'presión suave', lo que implica una restricción gradual en lugar de abrupta sobre la presencia de la tecnología estadounidense en Rusia. Este desarrollo ocurre en un contexto más amplio de esfuerzos para limitar la influencia tecnológica extranjera. Los responsables políticos rusos han intensificado los controles sobre los servicios digitales internacionales, con el objetivo de promover alternativas nacionales y reducir la dependencia de las plataformas occidentales. La amenaza contra Google subraya la creciente fricción entre Rusia y las corporaciones con sede en EE.UU. en medio de tensiones geopolíticas. No se ha detallado un plazo específico para la implementación en las declaraciones, pero la advertencia resalta la posible interrupción para millones de usuarios rusos que dependen del ecosistema de Google para sus actividades diarias. Observadores de la industria señalan que tales bloqueos podrían acelerar la transición hacia soluciones tecnológicas locales, aunque también podrían complicar el acceso a información y servicios globales. Esta medida se alinea con acciones previas contra otras entidades extranjeras, reflejando un patrón de presión regulatoria sobre proveedores de tecnología no rusos.