Analistas dicen que el objetivo de inversión de Arabia Saudí de casi 1 billón de dólares en EE.UU. podría no ser factible, viéndolo más como postureo que como un compromiso vinculante. En medio de la rivalidad entre China y EE.UU., nuevos acuerdos firmados en noviembre cubren infraestructura, tecnología e industria, incluido un acuerdo de cooperación nuclear civil y un memorando de entendimiento sobre IA.
Arabia Saudí firmó nuevos acuerdos comerciales con Washington en noviembre, cubriendo infraestructura, tecnología e industria de EE.UU. Estos incluyen un acuerdo de cooperación nuclear civil y un memorando de entendimiento sobre inteligencia artificial. Sin embargo, los analistas cuestionan si el objetivo de inversión de Riad de casi 1 billón de dólares es factible. El South China Morning Post informa que la promesa es más un gesto visual que un compromiso vinculante.
Expertos como Niu Xinchun del China Institutes of Contemporary International Relations señalan que, en medio de la intensificación de la rivalidad entre China y EE.UU., la Visión 2030 del príncipe heredero Mohammed bin Salmán y el Fondo de Inversión Pública (PIF) podrían priorizar los lazos con China, como el proyecto Neom y las influencias en los precios del petróleo. Datos del Fondo Monetario Internacional y el Middle East Council on Global Affairs indican que la economía saudí enfrenta volatilidad en los precios del petróleo y presiones geopolíticas, lo que podría limitar las inversiones en EE.UU.
Especialistas en Oriente Medio de la American University sugieren que los acuerdos impulsados por la administración de Donald Trump buscan fortalecer las relaciones bilaterales, pero su implementación depende de la capacidad fiscal saudí. En general, el evento destaca el acto de equilibrio de las naciones de Oriente Medio en la competencia de grandes potencias entre EE.UU. y China.