Líderes estatales y defensores de los consumidores en Carolina del Sur han destacado un aumento en las estafas con criptomonedas, particularmente aquellas que explotan los cajeros automáticos de cripto. Los funcionarios se reunieron en la State House para detallar cómo operan estos esquemas y urgieron una mayor conciencia pública. Se está considerando legislación para mejorar las protecciones en torno a estas máquinas.
En Columbia, Carolina del Sur, funcionarios estatales y defensores de los consumidores se reunieron en la State House el miércoles para abordar la creciente amenaza de las estafas con criptomonedas. Estas estafas, que han costado a los carolinos del Sur más de 38 millones de dólares en 2024 según datos de AARP, a menudo involucran a estafadores que dirigen a las víctimas a usar cajeros automáticos de cripto. Estas máquinas se asemejan a los quioscos bancarios tradicionales, pero permiten a los usuarios insertar efectivo y convertirlo en moneda digital, que luego se transfiere a una billetera mediante un código QR o número de cuenta. Estos criminales la explotan guiando a las víctimas para enviar fondos a billeteras que controlan, lo que hace difícil la recuperación. Las estafas se extienden más allá de los cajeros automáticos, con los perpetradores contactando vía llamadas telefónicas, mensajes de texto, correos electrónicos, redes sociales y aplicaciones de citas. Se hacen pasar por representantes de agencias gubernamentales, compañías de servicios públicos, soporte técnico o incluso intereses románticos en línea, presionando a las víctimas para pagos inmediatos difíciles de rastrear. Las estafas románticas, en particular, siguen siendo un problema significativo. Los funcionarios enfatizaron las banderas rojas comunes, incluyendo demandas de números desconocidos, solicitudes urgentes de dinero y mensajes con frases inusuales. Para combatir esto, las autoridades están intensificando los esfuerzos de cumplimiento y promoviendo la educación para ayudar a los residentes a detectar estas tácticas. Los legisladores están avanzando un proyecto de ley para regular los cajeros automáticos de cripto de manera más estricta, incorporando advertencias más claras para los consumidores, mayor supervisión y medidas preventivas para bloquear el fraude en el punto de transacción. Independientemente del método —ya sea a través de una máquina o un teléfono inteligente— las señales de alerta principales persisten: presión intensa, demandas de secreto e insistencia en pagos no rastreables.