Las autoridades españolas han arrestado a un hombre acusado de liderar el Madeira Invest Club, una estafa de inversión internacional que defraudó a más de 3.000 víctimas por 260 millones de euros. El esquema prometía rendimientos garantizados en activos, incluidos criptomonedas, pero operaba como un Ponzi sin actividad económica real. La investigación involucró a Europol y agencias de múltiples países.
El 9 de noviembre de 2025, la Guardia Civil de España arrestó a un sospechoso identificado solo como A.R., quien operaba en línea como “CryptoSpain”. Se le acusa de dirigir el Madeira Invest Club, que comenzó sus operaciones a principios de 2023 y se promocionaba como un grupo de inversión privado, según el Ministerio del Interior de España.
El esquema atrajo a más de 3.000 víctimas ofreciendo rendimientos garantizados en contratos vinculados a diversos activos, como arte digital, vehículos de lujo, whisky, bienes raíces y criptomonedas. Prometía ganancias y garantías de recompra, pero las autoridades afirman que no hubo actividad económica real ni inversiones. En cambio, la operación funcionaba como un esquema Ponzi clásico, pagando rendimientos a participantes anteriores con fondos de nuevos inversores.
A medida que la estafa se expandía, desarrolló una red compleja de empresas pantalla y cuentas bancarias en al menos 10 países, incluidos Portugal, el Reino Unido, Estados Unidos, Malasia y Hong Kong. La investigación, denominada Operación PONEI, se coordinó con Europol y fuerzas del orden de Estados Unidos, Singapur, Malasia, Tailandia y otros.
Este esfuerzo multinacional resalta los desafíos en la lucha contra el fraude financiero transfronterizo en el espacio de las criptomonedas. El arresto marca un paso significativo en el desmantelamiento de la red, aunque las autoridades continúan investigando la totalidad de la operación.