La primera ronda de negociaciones para la revisión del T-MEC entre México y Estados Unidos se centrará en tres temas principales, incluyendo la seguridad de las cadenas de suministro. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, destacó la importancia de reducir la dependencia de insumos asiáticos y revisar las reglas de origen. Este diálogo ocurre en un contexto de tensiones internacionales como los conflictos en Medio Oriente.
La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) inicia con su primera ronda de conversaciones, programada para abordar temas estratégicos en el comercio norteamericano. Según el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, los ejes prioritarios incluyen la reducción de la dependencia de insumos provenientes de Asia, la discusión sobre reglas de origen y el fortalecimiento de la seguridad en las cadenas de suministro.
“Tenemos la primera ronda. Son tres temas los que tenemos previstos: ¿Cómo reducimos la dependencia respecto a otras regiones, sobre todo de Asia? ¿reglas de origen? ¿Qué estamos pensando cada uno de los dos? Y la seguridad de los suministros para la economía”, explicó Ebrard.
Este enfoque responde al entorno internacional marcado por conflictos, como la guerra en Medio Oriente, que ha elevado la resiliencia de las cadenas de suministro como prioridad para sectores industriales clave. “Pues ya estás viendo con esta guerra que tenemos ahora y no sé si después va a haber otros conflictos. Entonces ya es un tema muy relevante”, señaló el funcionario.
La reunión también definirá la metodología para rondas subsiguientes y posibles revisiones de capítulos específicos del tratado. “Entonces, esos son los tres primeros temas que vamos a tratar y ponernos de acuerdo en las subsecuentes reuniones, cómo van a ser, para ver si hacemos la revisión solamente de aquellos capítulos que nos interesan. Porque el tratado, pues como sabes, tiene muchos capítulos”, añadió.
En paralelo, México mantiene contactos con autoridades estadounidenses sobre la investigación bajo la Sección 301 de la legislación comercial de ese país, que podría llevar a medidas arancelarias tras la expiración de disposiciones temporales. Sin embargo, Ebrard indicó que el impacto sería limitado, ya que el 85 por ciento del comercio bilateral está amparado por el T-MEC. “El 85 por ciento de nuestro comercio exterior no tiene que ver con la 301”, subrayó.
En un análisis de opinión, se menciona que la revisión del T-MEC ocurre en el contexto de la estrategia de Estados Unidos bajo Donald Trump, que busca acceso a recursos naturales y sectores restringidos en México, como energía y telecomunicaciones, mientras critica los beneficios limitados del tratado para el desarrollo económico mexicano, con un valor agregado nacional en exportaciones que ha caído del 58.8 por ciento en 1993 al 40 por ciento actual.