El primer ministro canadiense Mark Carney nombró a Janice Charette como negociadora comercial principal con Estados Unidos ante la revisión del T-MEC este verano. Paralelamente, México y Canadá acordaron un plan de acción bilateral para fortalecer su comercio e inversiones, en medio de tensiones con la administración de Donald Trump. Estos pasos buscan preparar a ambos países para el proceso de revisión del acuerdo comercial norteamericano.
El 16 de febrero de 2026, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, designó a Janice Charette, una funcionaria con casi cuatro décadas de experiencia en diplomacia y liderazgo gubernamental, como la negociadora comercial principal con Estados Unidos. Charette, quien ha servido dos veces como secretaria del Consejo Privado y del gabinete, trabajará junto al embajador Mark Wiseman y asesorará a Carney y al ministro Dominic LeBlanc en la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que entró en vigor el 1 de julio de 2020 por 16 años. La revisión está programada para comenzar después de su sexto aniversario este verano.
El T-MEC enfrenta incertidumbre debido a las declaraciones del presidente Donald Trump, quien ha considerado retirarse del acuerdo y ha exigido concesiones adicionales en comercio, migración, narcotráfico y defensa, según fuentes familiarizadas. Un funcionario de la oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, indicó que aprobar automáticamente los términos originales no está en el interés nacional y que se mantendrán abiertas las opciones de Trump.
En paralelo, México y Canadá avanzaron en una estrategia bilateral. El secretario de Economía mexicano, Marcelo Ebrard, se reunió en Ciudad de México con LeBlanc y anunció un “plan de acción” para ampliar inversiones, comercio y reducir barreras regulatorias, con posibles definiciones en el segundo semestre de 2026. La misión comercial canadiense involucró a cerca de 900 empresas de ambos países y formalizó un memorando de entendimiento entre consejos empresariales. LeBlanc destacó sectores como agricultura, manufactura avanzada, tecnologías limpias y energía. Ebrard enfatizó la continuidad en el impulso político y empresarial para traducir compromisos en proyectos concretos.
Carney elogió la experiencia de Charette para “promover los intereses canadienses y una relación comercial fortalecida que beneficie a trabajadores e industrias en ambos países”. Estos esfuerzos bilaterales ocurren ante las políticas restrictivas de Trump y la revisión del T-MEC en julio.