En los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina, Team USA ha logrado un éxito histórico en esquí y snowboard sin usar ceras fluoradas que contienen PFAS, conocidos como químicos eternos. El equipo estadounidense de esquí de fondo obtuvo tres medallas, su mayor botín hasta la fecha, en medio de la primera prohibición olímpica de estas sustancias. Esto supone una prueba significativa para los deportes de invierno de élite en un entorno libre de PFAS.
Los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina, celebrados en 2026, introdujeron la primera prohibición internacional de ceras de esquí fluoradas que contienen sustancias per- y polifluoroalquiladas (PFAS). Estos químicos, utilizados desde la década de 1980 por sus propiedades repelentes al agua y la suciedad, se han relacionado con problemas de salud como enfermedades tiroideas, trastornos del desarrollo y cáncer. La Federación Internacional de Esquí y Snowboard (FIS) anunció la prohibición en 2019 e la implementó en 2023, mientras que la Unión Internacional de Biatlón también las prohíbe. El equipo de Estados Unidos ha prosperado bajo estas restricciones. Ben Ogden, de Vermont, ganó plata en el sprint clásico masculino, poniendo fin a una sequía de medallas de 50 años para los hombres estadounidenses en esquí de fondo. Cinco días después, él y Gus Schumacher lograron plata en el sprint por equipos. El equipo de fondo ahora tiene tres medallas, su mejor actuación hasta la fecha. En general, los esquiadores y snowboarders estadounidenses han ganado más de una docena de medallas, incluyendo el oro de Mikaela Shiffrin en eslalon gigante alpino, la plata de Chloe Kim en halfpipe de snowboard y el bronce nórdico de Jessie Diggins a pesar de una costilla magullada. Adaptarse a la prohibición ha requerido innovación. Técnicos de esquí como Chris Hecker, que trabaja con Schumacher, describieron las tres semanas como «unas de las más complicadas» para el encerado debido a variables como precipitaciones, exposición al sol, humedad y cambios de temperatura. Sin fluoros, que el excorredor Nathan Schultz llamó «una ventaja de velocidad realmente ridícula», los equipos dependen más de la selección de esquís y patrones de lijado de la base. Los corredores de élite llevan docenas o más de 100 pares de esquís. Hecker señaló: «Siempre estamos persiguiendo ganancias marginales», añadiendo que «a este nivel, las pequeñas diferencias importan». A pesar de los desafíos, dijo: «Hemos tenido unos Juegos Olímpicos salvajemente exitosos». Tanner Keim, técnico del equipo estadounidense de freestyle, mencionó que las condiciones más cálidas y la alta humedad en Italia complicaron los esfuerzos, especialmente en slopestyle femenino y big air masculino. Sus atletas ganaron dos platas, aunque admitió: «Habría estado un poco más confiado con los fluoros». La aplicación ha sido rigurosa. La Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. multó a Swix en 2020 por importar ilegalmente cera con PFAS. En estos Juegos, dos esquiadores nórdicos surcoreanos y un snowboarder japonés fueron descalificados por pruebas positivas, que atribuyeron a contaminación accidental. La Asociación Coreana de Esquí afirmó: «los resultados de las pruebas mostraron que se detectó flúor en una de las ceras sin flúor». Con dos días por delante, Ogden, Schumacher y Diggins están listos para las carreras de 50 kilómetros masculina y femenina. Ogden, tras su podio, afirmó que no pasarán otros 50 años para el éxito de EE.UU.