Un atentado suicida en un restaurante de Kabul marca la última señal de cómo los ciudadanos chinos pueden verse envueltos en la inestabilidad de la región. El mismo día, la embajada china en Tayikistán emitió una advertencia de viaje, instando a sus ciudadanos y empresas a reforzar la seguridad y evacuar la zona fronteriza lo antes posible, después de que cuatro hombres armados fueran abatidos al intentar cruzar desde Afganistán.
Desde que los talibanes regresaron al poder en 2021, los choques transfronterizos a lo largo de la frontera afgano-tayika han estallado regularmente, con ambos lados acusándose mutuamente de albergar fuerzas hostiles. La situación es altamente complicada, involucrando choques entre fuerzas talibanes y tayikas, así como incidentes con grupos militantes armados. El atentado en Kabul destaca los riesgos para los intereses chinos en la región. Empresas como China Road and Bridge Corporation están involucradas en proyectos de la Iniciativa de la Franja y la Ruta en Afganistán, mientras que los lazos de Xinjiang con Asia Central están influenciados por la Organización de Cooperación de Shanghái. La inestabilidad fronteriza amenaza estas inversiones y la seguridad del personal. La advertencia de la embajada enfatiza la necesidad de acción inmediata, reflejando las preocupaciones de China por amenazas de grupos como Isis-K. Las tensiones entre el gobierno talibán y Tayikistán complican aún más la dinámica regional.