Miles de personas se manifestaron este domingo en las ocho capitales andaluzas contra el colapso de la sanidad pública, en la novena convocatoria de Marea Blanca desde 2022. La protesta, con unos 22.000 participantes según la Policía Nacional, se produce a un mes de las elecciones del 17 de mayo y cuenta con la presencia de líderes de la oposición de izquierdas. Los manifestantes denuncian listas de espera interminables y cierres de centros de salud.
Miles de andaluces salieron a las calles de Sevilla, Málaga, Granada, Cádiz, Córdoba, Huelva, Jaén y Almería este domingo 12 de abril para protestar por el deterioro de la sanidad pública autonómica. Según el recuento de la Policía Nacional, participaron 22.300 personas en total: 5.000 en Sevilla y Granada, 3.800 en Málaga, 2.000 en Cádiz y Córdoba, 1.500 en Huelva, 1.400 en Jaén, 1.000 en Almería y 600 en Motril. Esta es la novena manifestación convocada por Marea Blanca desde noviembre de 2022, tras la mayoría absoluta de Juan Manuel Moreno (PP).
Sebastián Martín Recio, médico jubilado y portavoz de Marea Blanca en Sevilla, llamó a la unidad: “Usuarios y usuarias, población en general, ciudadanía, profesionales sanitarios, la marea blanca, los partidos y sindicatos, todos juntos, hagamos causa común para que el 17 de mayo realmente consigamos el cambio político que puede garantizar la recuperación y el reforzamiento de nuestra sanidad pública”. Líderes opositores como María Jesús Montero (PSOE), Antonio Maíllo (Por Andalucía) y José Ignacio García (Adelante Andalucía) participaron y criticaron el “plan privatizador” del Gobierno de Moreno.
Los manifestantes destacaron problemas como listas de espera excesivas, falta de pediatras y especialidades, y cierres como el centro de salud Velutti en Granada. Mujeres de Amama, afectadas por retrasos en cribados de cáncer de mama (2.317 casos según la Junta, 2.500 según las afectadas), portaron una pancarta con nombres de víctimas. Cristina Fernández dijo: “Todas hemos perdido algo que no se puede recuperar, la confianza en la sanidad pública”.
El Gobierno de Moreno minimiza las protestas, destacando un aumento del 65% en inversión sanitaria desde 2018 y culpando recortes previos del PSOE. Sin embargo, encuestas como el CIS andaluz sitúan la sanidad como principal preocupación, por delante del desempleo. Protesters como María Dolores Sánchez esperaban: “Ojalá esto sea un baño de realidad en las urnas”.