La administración Trump está impulsando el establecimiento de una cuota mensual para desnaturalizar a ciudadanos estadounidenses naturalizados, con un objetivo de 100 a 200 casos en 2026. Esta iniciativa busca acelerar la eliminación de individuos acusados de fraude en su proceso de naturalización. Los críticos advierten que podría generar un miedo generalizado entre los inmigrantes.
La administración Trump ha circulado un documento a los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de EE.UU. (USCIS) que detalla planes para desnaturalizar entre 100 y 200 ciudadanos naturalizados cada mes a partir de 2026. La propuesta pide colaboración con el Departamento de Justicia para alcanzar este objetivo, centrándose en aquellos que supuestamente mintieron o tergiversaron hechos durante la naturalización. Aunque la administración ha perseguido desnaturalizaciones anteriormente, este sistema de cuotas marca un nuevo enfoque.
El portavoz de USCIS, Matthew J. Tragesser, enfatizó que la prioridad son los casos que involucran tergiversación probada. El documento, reportado primero por The New York Times, refleja esfuerzos más amplios para abordar ciudadanías ilegales. En junio, el Departamento de Justicia emitió directrices para priorizar tales acciones, basándose en herramientas desarrolladas bajo el presidente Barack Obama para detectar fraude.
Históricamente, la desnaturalización ha sido rara, a menudo aplicada a criminales de guerra como nazis que ocultaron sus pasados, según Elizabeth Taufa del Immigrant Legal Resource Center en San Francisco. Durante el primer mandato de Trump, solo alrededor de 170 casos llegaron a los tribunales, según un análisis del National Immigration Forum de la Universidad Hofstra.
Taufa describió el cumplimiento de la cuota propuesta como una 'tarea hercúlea', que potencialmente requeriría atajos y desatender precedentes legales. Destacó el 'efecto paralizante' que crean estas políticas, infundiendo miedo en ciudadanos naturalizados y aquellos elegibles para solicitar.