La administración Trump ha publicado una nueva Estrategia de Seguridad Nacional que rompe con los planes de política anteriores de EE.UU., según The Nation. El documento se describe como un abandono del objetivo explícito de hegemonía global mientras enfatiza la política de guerra cultural en Europa, la competencia económica con China y el renovado dominio militar de EE.UU. en el Hemisferio Occidental, una agenda que los analistas dicen que expone contradicciones en el corazón de la política exterior de Trump.
La última Estrategia de Seguridad Nacional de la administración Trump está siendo presentada por algunos analistas como una desviación significativa tanto de administraciones estadounidenses anteriores como del primer mandato de Donald Trump. Como resume el podcast The Time of Monsters de The Nation, la nueva declaración de política se presenta como un cambio marcado no solo de la gran estrategia estadounidense de larga data, sino también de la forma en que Trump gobernó inicialmente.
Según la descripción del documento por parte de The Nation, la estrategia se aleja explícitamente del objetivo tradicional estadounidense de mantener la hegemonía global. En su lugar, delinean un proyecto más estrecho que pone mayor énfasis en prioridades regionales y conflictos ideológicos.
En Europa, se informa que el documento promueve una agenda de guerra cultural al prometer el apoyo de EE.UU. a partidos y movimientos políticos antiinmigrantes, posicionando a Washington como un actor activo en las batallas del continente sobre migración e identidad nacional. Esta formulación presenta la política de EE.UU. alineándose con grupos afines que se oponen a las tendencias migratorias actuales y a la integración multicultural.
En Asia, la estrategia destaca la intensificación de la rivalidad económica con China. Como se describe en The Time of Monsters, subraya los esfuerzos para contrarrestar la influencia de Pekín a través de medidas comerciales y otras herramientas de presión económica, reflejando el uso más amplio por parte de la administración Trump de aranceles y restricciones de inversión como instrumentos de política exterior.
La estrategia también exige un renovado enfoque en el dominio militar de EE.UU. en el Hemisferio Occidental, señalando un intento de reafirmar la primacía tradicional en las Américas. Este énfasis en la hegemonía hemisférica encaja con un cambio más amplio en el pensamiento de política de la era Trump que prioriza el Hemisferio Occidental y lo trata como un arena central para proyectar el poder de EE.UU.
Para desglosar la política y sus implicaciones, el corresponsal de asuntos nacionales de The Nation, Jeet Heer, dedicó un episodio de The Time of Monsters a una conversación con Stephen Wertheim, fellow senior en el programa American Statecraft del Carnegie Endowment for International Peace. Wertheim, un invitado frecuente en el programa, discutió lo que ve como inconsistencias profundas en la estrategia, argumentando que mezcla retórica nacionalista o cuasi-aislacionista con prácticas y ambiciones intervencionistas.
Su discusión, destacada en el episodio de Time of Monsters "Trump’s Global Culture War", sitúa la nueva Estrategia de Seguridad Nacional dentro de un patrón más amplio de la política exterior de la era Trump. Wertheim y Heer describen cómo el rechazo declarado de la administración a la hegemonía global coexiste con objetivos de dominar el Hemisferio Occidental y moldear resultados políticos en Europa, revelando lo que ellos ven como tensiones entre el retraimiento y la continua afirmación del poder de EE.UU.
Estos cambios, argumentan, plantean preguntas sobre el futuro de las alianzas de EE.UU. y la estabilidad global, mientras Washington recalibra sus compromisos persiguiendo un compromiso selectivo y confrontación ideológica.