Un periódico pro-Pyongyang con sede en Japón resaltó la omisión de temas norcoreanos en la reciente Estrategia de Seguridad Nacional de la administración de Donald Trump como el aspecto 'más notable' en un editorial del jueves. Lo interpretó como una admisión de fracaso total en la política de EE.UU. para desnuclearizar la península coreana, en medio de preguntas en Seúl sobre si el tema podría quedar relegado bajo Trump.
El Choson Sinbo, con sede en Japón, en su editorial del jueves publicado el 18 de diciembre de 2025, llamó la atención sobre la ausencia de cualquier mención a Corea del Norte o sus problemas nucleares en la Estrategia de Seguridad Nacional (NSS) publicada por la administración de Donald Trump a principios de diciembre. La NSS de este año, que sirve como nueva hoja de ruta estratégica para Estados Unidos, marca una significativa desviación de versiones anteriores al omitir completamente el contenido relacionado con Corea del Norte.
'Lo más notable es que no menciona' a Corea del Norte, afirmó el periódico, agregando que debe ser 'porque mencionar a Corea del Norte significaría que EE.UU. admite un fracaso total en su política de desnuclearización de la península coreana'. Operado por una organización coreana con sede en Japón simpatizante de Corea del Norte, el Choson Sinbo es ampliamente visto como un eco de la postura oficial del régimen.
Este editorial representa la segunda respuesta del periódico a la NSS. En un artículo del viernes pasado, afirmó que el documento delineaba la visión de EE.UU. de pasar de 'policía mundial' a 'América fortaleza', acusando al país de perseguir una política aislacionista. El medio criticó a la NSS por carecer de análisis de seguridad internacional, estar llena de un enfoque de 'EE.UU. primero', y ser 'autocontradictoria' y 'distorsionadora de hechos'. También desestimó la descripción de Trump como 'hacedor de paz' como una 'evaluación demasiado exagerada'.
Los medios estatales de Corea del Norte aún no han emitido ninguna respuesta a la NSS. En Seúl, la omisión ha generado preguntas sobre si el tema norcoreano podría despriorizarse bajo la administración Trump, con implicaciones para la alianza EE.UU.-Corea del Sur y la seguridad regional bajo estricta vigilancia.