El presidente Donald Trump anunció el jueves que destinará 700 millones de dólares en subvenciones a instalaciones de carbón en todo Estados Unidos utilizando la Ley de Producción de Defensa. La medida incluye apoyo a plantas existentes y a dos nuevas instalaciones en Alaska y Virginia Occidental.
Trump señaló en una conferencia de prensa que la financiación protegerá a 14 plantas de carbón y 42 minas de carbón, además de construir una nueva terminal de exportación en Oakland, California. Las subvenciones se dirigen a instalaciones en 10 estados que votaron por él en las últimas elecciones. El presidente describió el esfuerzo como una acción histórica para reducir los precios de la energía con lo que denominó carbón limpio y hermoso. Los fondos también reactivarán una instalación en Maryland. Grupos ecologistas condenaron la decisión. Patrick Drupp, del Sierra Club, la calificó de repugnante y reprensible, afirmando que enfermaría a los estadounidenses y elevaría los precios de la electricidad. La industria del carbón recibió el anuncio con satisfacción. Rich Nolan, de la Asociación Nacional de Minería, declaró que la generación a base de carbón ayuda a proteger a los consumidores de la volatilidad de los precios de la energía.