Tubos Reunidos ha presentado este lunes el concurso voluntario de acreedores ante un juzgado de Álava debido a tensiones de tesorería agudizadas por la huelga indefinida en su planta de Amurrio. La CNMV ha suspendido inmediatamente la cotización de sus acciones. La empresa busca proteger los intereses de acreedores, trabajadores, proveedores y accionistas.
El consejo de administración de Tubos Reunidos comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) la decisión, tomada tras asesoramiento externo del despacho Uría Menéndez. "Debido a las tensiones de tesorería que viene sufriendo la empresa en los últimos meses, agudizadas por la paralización indeseada de la actividad en su planta de Amurrio", la sociedad se encuentra en una "situación de insolvencia inminente", indica el comunicado.
La CNMV suspendió la cotización de las acciones, que han perdido un 56% de su valor en lo que va de año. La empresa registró pérdidas de 118,1 millones de euros en 2025 y una deuda neta de 264,2 millones, principalmente con la SEPI, que ascendió a más de 150 millones tras un préstamo inicial de 112 millones en 2021.
La huelga indefinida en Amurrio persiste, aunque un grupo de trabajadores ha convocado una asamblea para el 7 de mayo. Anteriormente, la Inspección de Trabajo aprobó un ERE para 242-285 trabajadores de una plantilla de 1.300, pese a impugnaciones de sindicatos como ELA, UGT, LAB y ESK.
El consejero de Industria del Gobierno vasco, Mikel Jauregi, afirmó que "con la apertura del procedimiento concursal se abre una nueva etapa para Tubos Reunidos", priorizando la continuidad industrial y el empleo mientras se reestructura la deuda y busca inversores. El Gobierno vasco expresó su "compromiso absoluto" para apoyar un nuevo proyecto viable en Aiaraldea.