El debate electoral televisado en Canal Extremadura, con diez candidatos, se prolongó casi tres horas sin generar confrontaciones significativas hasta los minutos finales. Moderado por Manu Pérez, el evento incluyó monólogos preestablecidos que limitaron el intercambio de ideas entre los principales contendientes, como María Guardiola del PP y Miguel Ángel Gallardo del PSOE. A pesar de las expectativas, no alteró la dinámica de la campaña para las elecciones del 21 de diciembre.
El jueves 11 de diciembre de 2025, Canal Extremadura emitió un debate electoral desde el Palacio de Congresos de Mérida, con candidatos de los diez partidos que se presentan en las circunscripciones de Badajoz y Cáceres. El formato, pactado por los partidos, incluyó cuatro bloques temáticos —economía, igualdad, infraestructuras y retos futuros— donde cada participante tuvo dos minutos para exponer sus ideas, seguidos de un minuto opcional para réplicas, lo que resultó en una sucesión de monólogos dirigidos a la cámara en lugar de un diálogo dinámico.
Los seis candidatos de partidos extraparlamentarios abrieron el evento: representantes de 'Por un Mundo Más Justo', 'Una Extremadura Digna y Soberana', 'Ciudadanos Extremadura', 'Nuevo Extremeñismo', 'Juntos por Extremadura Levanta' y PACMA (este último representado por su presidente nacional debido a la baja maternal de la candidata). Sus intervenciones, aunque impulsivas, no influyeron en el panorama general, según encuestas que les otorgan escasas opciones de escaños.
Los principales contendientes —María Guardiola (PP, actual presidenta de la Junta), Miguel Ángel Gallardo (PSOE), Óscar Fernández (Vox) e Irene de Miguel (Unidas por Extremadura)— siguieron el mismo esquema. Guardiola defendió su gestión económica, destacando una bajada del paro al 13,5%, 437.300 ocupados (récord histórico), 82.000 autónomos y liderazgo en crecimiento salarial, pese al 'bloqueo' de PSOE y Vox. Rechazó el 'pacto verde' que 'asfixia a nuestro campo' y criticó la 'pinza' entre PSOE y Vox. Gallardo contrastó modelos de gobierno, acusando a Guardiola de 'mentir y tragar con Vox' para llegar al poder, y defendió inversiones del Gobierno central en ferrocarriles. Fernández equiparó a PP y PSOE como 'bipartidismo corrupto' responsable de la ruina rural y el éxodo extremeño, y atacó a Gallardo por su procesamiento relacionado con el hermano de Pedro Sánchez. De Miguel culpó a la derecha de los problemas regionales, exigiendo el cierre de la central nuclear de Almaraz y criticando recortes fiscales a grandes fortunas.
El debate, de 21:00 a casi medianoche, fue descrito como 'aburrido' y 'anodino' por participantes como De Miguel, quien lo tildó de 'debate TikTok'. Solo los últimos 15 minutos, con interpelaciones libres, generaron tensión, incluyendo acusaciones mutuas sobre igualdad y corrupción. Guardiola evitó riesgos, manteniendo su ventaja en sondeos, mientras Gallardo invocó la 'conga electoral' —término usado por Guardiola en 2023 contra el PSOE—. Ningún pacto postelectoral se concretó, aunque Vox exige rechazar el 'pacto verde' para aliarse con el PP. Guardiola no asistirá al debate de TVE la próxima semana, limitando su exposición.
Este evento, único para Guardiola, no convenció a los indecisos (15% según el CIS) y reforzó posiciones preexistentes en una campaña clave para la política regional y nacional.