Casi cinco años después de un incendio devastador que destrozó la biblioteca Jagger de la Universidad de Ciudad del Cabo, el edificio permanece vacío y acordonado. Los responsables universitarios aún deciden su uso futuro tras un proceso de reimaginación completado en 2022. Las autoridades de patrimonio instan a una restauración rápida por su estatus protegido.
En abril de 2021, un incendio que comenzó en las laderas de Table Mountain arrasó el campus de la University of Cape Town (UCT), dañando gravemente varios edificios, incluida la biblioteca Jagger. Esta estructura histórica, construida en 1931 y ampliada en 1943, albergaba archivos vitales y la Colección de Estudios Africanos, sirviendo como instalación de investigación clave con una sala de lectura de vanguardia. Gran parte de la colección se perdió, pero los libros y materiales recuperables fueron restaurados meticulosamente y reubicados primero en un parque de oficinas en Mowbray y luego en Deneb House en Observatory, donde están accesibles con cita previa. A principios de 2026, el edificio Jagger sigue cercado, con candado y acordonado, sin actividad visible. El portavoz de la UCT, Elijah Moholola, explicó que se instaló un techo temporal tras el incendio para proteger la estructura, pero el sitio no ha sido reocupado de manera convencional. Un equipo de trabajo completó en 2022 un proceso de reimaginación, explorando ideas ambiciosas para su rol futuro en una 'universidad africana contemporánea, urbana y poscolonial'. Sin embargo, Moholola señaló que no todas las propuestas son viables, y el enfoque está en que la biblioteca contribuya al conocimiento, el encuentro y el compromiso público. Las propuestas de reconstrucción aún están en desarrollo, y el diseño final podría diferir del original. El estatus patrimonial del edificio según la National Heritage Resources Act requiere la aprobación de Heritage Western Cape (HWC) para cualquier cambio. El CEO de HWC, Dr. Michael Janse van Rensburg, afirmó que no se ha recibido ninguna solicitud de rediseño y enfatizó el valor significativo del sitio para el Western Cape. Animó a la UCT a iniciar pronto los procesos de restauración. Moholola atribuyó los retrasos a la necesidad de un 'enfoque profesional, disciplinado y decisivo', advirtiendo que la prisa podría socavar la durabilidad y la alineación con los valores universitarios. Una disputa previa con el seguro ha sido resuelta, eliminando un obstáculo.