Una nueva investigación sugiere que la partícula Amaterasu, uno de los rayos cósmicos más energéticos jamás detectados, podría ser un núcleo atómico ultrapesado en lugar de un protón. Los hallazgos, realizados por científicos de Penn State, fueron publicados en Physical Review Letters. Indican que dichos núcleos podrían mantener una energía extrema a través de vastas distancias en el espacio.
La partícula Amaterasu fue detectada en 2021 por el Telescope Array en Utah con una energía de aproximadamente 240 exaelectronvoltios. Su dirección de llegada apunta hacia un vacío cósmico, lo que deja su origen sin aclarar. Los investigadores modelaron cómo diferentes partículas viajan a través del espacio intergaláctico y descubrieron que los núcleos más pesados que el hierro pierden energía más lentamente que los protones. "Nuestra investigación demostró que, a energías comparables a la de la partícula Amaterasu, los núcleos ultrapesados pierden energía más lentamente que los protones o los núcleos de masa intermedia", afirmó Kohta Murase, el investigador principal de Penn State. Entre las posibles fuentes se incluyen el colapso de estrellas masivas en agujeros negros o la fusión de estrellas de neutrones. Los futuros observatorios podrían buscar indicios de estas partículas ultrapesadas en los datos de rayos cósmicos.