Científicos han detectado trazas de hierro-60 en hielo antártico de hasta 80.000 años de antigüedad, lo que demuestra que el sistema solar se está desplazando a través de material proveniente de una antigua explosión estelar. Los hallazgos provienen de un estudio publicado en Physical Review Letters y señalan a la Nube Interestelar Local como la fuente del isótopo radiactivo.
Un equipo internacional del Helmholtz-Zentrum Dresden-Rossendorf dirigió el análisis de testigos de hielo recolectados a través del proyecto europeo EPICA. Las muestras, formadas hace entre 40.000 y 80.000 años, contenían niveles más bajos de hierro-60 que mediciones más recientes. Este isótopo solo se forma en explosiones de supernovas y se había encontrado anteriormente en nieve y sedimentos más jóvenes, dejando su origen poco claro hasta ahora.