Investigadores han descubierto pruebas de un potente evento de protones solares que alcanzó la Tierra alrededor del año 1200, tras analizar picos de carbono-14 en antiguos árboles japoneses y contrastarlos con registros medievales de auroras boreales rojas.
El estudio, dirigido por científicos del Instituto de Ciencia y Tecnología de Okinawa, identificó que este evento subextremo ocurrió entre el invierno de 1200 y la primavera de 1201. La investigación combinó mediciones ultraprecisas de carbono-14 obtenidas de árboles asunaro enterrados en la prefectura de Aomori con relatos históricos, que incluyen descripciones de luces rojas en el cielo del norte registradas en un diario japonés y reportes similares provenientes de China.