Un nuevo estudio que utiliza aprendizaje automático sugiere que la materia oscura aún podría explicar un misterioso resplandor de rayos gamma en el centro de la Vía Láctea. Investigadores de la Universidad de Viena y del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley llegaron a esta conclusión tras analizar más de un millón de simulaciones.
El exceso del centro galáctico ha desconcertado a los científicos durante más de una década. Los análisis anteriores solían apuntar a los púlsares de milisegundos como la fuente, pero dichos estudios no tuvieron en cuenta la energía de los fotones individuales de rayos gamma. El equipo entrenó un sistema de aprendizaje automático que evaluó conjuntamente la distribución espacial de la señal y las energías de los fotones. Sus resultados indican que cualquier fuente puntual tendría que ser extremadamente tenue, lo que la haría casi indistinguible de la aniquilación de materia oscura. Si los púlsares fueran los responsables, se necesitarían al menos 35.000 en la región, una cifra muy superior a lo que sugerían las estimaciones anteriores. Florian List, de la Universidad de Viena, señaló que el origen sigue siendo uno de los debates más prolongados en la astrofísica y que aún es demasiado pronto para descartar la materia oscura. Los hallazgos fueron publicados en Physical Review Letters. La fuente del resplandor sigue siendo desconocida.