Partiendo de detecciones previas de emisiones de rayos gamma desde el centro de la Vía Láctea, físicos dirigidos por Gordan Krnjaic en el Fermilab proponen que la materia oscura consiste en dos partículas distintas que interactúan para producir señales detectables. Esto resuelve el rompecabezas de las señales en la Vía Láctea, que no aparecen en las galaxias enanas ricas en materia oscura, tal como lo observó el Telescopio Espacial de Rayos Gamma Fermi.
Análisis previos, como un estudio de 2025 de Tomonori Totani utilizando datos de Fermi, identificaron un exceso de rayos gamma que forman una estructura similar a un halo hacia el centro de la Vía Láctea, posiblemente provenientes de la aniquilación de partículas de materia oscura. Sin embargo, no se han detectado señales correspondientes en galaxias enanas cercanas, las cuales son ricas en materia oscura pero poseen poco ruido de fondo astrofísico, lo que representa un desafío para los modelos estándar de materia oscura de una sola partícula.En un nuevo estudio, Gordan Krnjaic, físico teórico del Fermilab, y sus colaboradores sugieren que la materia oscura comprende dos tipos de partículas que solo producen rayos gamma cuando interactúan entre sí. Krnjaic explicó la observación: 'En este momento parece haber un exceso de fotones provenientes de una región aproximadamente esférica que rodea el disco de la Vía Láctea'. Y añadió: 'Si ciertas teorías sobre la materia oscura fueran ciertas, deberíamos verla en todas las galaxias, por ejemplo, en cada galaxia enana'.Este modelo de dos partículas justifica la señal de la Vía Láctea debido a la densidad suficiente de ambos componentes allí, mientras que a las galaxias enanas les falta uno de los tipos, lo que impide la aparición de señales. La propuesta reconcilia las observaciones de Fermi sin contradecir otros datos.